Si la meta es que los estudiantes aprendan, ¿por qué les evaluamos con un método diseñado para medir la memoria a corto plazo? La evaluación formativa continua cambia el enfoque del miedo al fracaso por la guía para el siguiente paso. La evaluación es una herramienta de aprendizaje, no solo una herramienta administrativa.
💥 ¿Cómo plantear entonces el progreso?
– Notas centradas en competencias: en lugar de dar una nota, ofrecer un mapa de mejora. En vez de poner un: «suficiente», cambiarlo por puntos de mejora concretos.
– Casos prácticos como resolución de problemas: platearles problemas reales usando las habilidades adquiridas y valorar los caminos creados hacia la solución.
– Creación de un producto relacionado: el estudiante crea una infografía, un podcast o un manual para enseñar el tema a otros y demostrar así su dominio.