La Navidad es sinónimo de magia, familia… y, seamos sinceros, un aumento exponencial en el tiempo de pantalla. ¿Cómo podemos disfrutar de estas vacaciones sin que las pantallas nos absorban y el ajetreo nos agobie? ¡Te planteamos tres soluciones!
📱 Crea un ‘contrato digital’ familiar: decide juntos los horarios libres de pantalla (comidas, una hora antes de dormir o durante actividades familiares específicas).
⌛ Delimita tiempo de pantalla con propósito: una película juntos, un videojuego colaborativo o investigar sobre algo navideño. Lo que sea con tal de diferenciarlo del consumo pasivo y hacer de la pantalla algo positivo.
❌ Zonas sin pantallas: establecer la mesa del comedor o las habitaciones como lugares ‘sagrados’ sin dispositivos.
Por supuesto, no vale con decir «apaga la tablet», si no que es esencial ofrecer alguna alternativa atractiva: juegos de mesa, actividades al aire libre, talleres de manualidades como los que os propusimos en la última publicación. ¡Manos a la obra!